Toque de queda y escasez en los comercios: la tensa calma tras el golpe en Niamey | Internacional
Jean Sebastién, empleado de Naciones Unidas, estaba viendo la televisión en su casa de Niamey, liberado de obligaciones laborales. En ese dolce far niente se le ocurrió echar un vistazo a las redes sociales y su paz interior se fue al garete: la pantalla se inundó con las noticias del golpe de Estado que se acababa de producir a solo unos pocos kilómetros de su casa. Era el 26 de julio y un grupo de militares acababa de deponer al presidente electo, Mohamed Bazoum. “Me sorprendió mucho porque trabajamos todos los días con el Gobierno. Pero ahora, si pensamos en…
